5 claves necesarias para diseñar experiencias de inducción

Comenzar en un nuevo trabajo puede ser una experiencia traumática o dificil, pero incluso al empleado más nervioso del mundo puede ayudarlo a establecerse más rápido una transición suave gracias a un programa de inducción eficiente. Claro que aquellos involucrados en el proceso de contratación tienen una buena idea sobre donde se encuentran los nuevos empleados respecto a conocimiento del producto, familiaridad con la industria, etc. pero en la mayoría de los casos, es prudente comenzar por la basico. Después de todo, incluso si el nuevo ingresante tiene 10 años de experiencia en la industria, es posible que las distintas nomenclaturas y términos en tu compañía le tome los primeros días o semanas para entenderlos.

Al diseñar experiencias de inducción, no confundas “inducción” con “orientación”. Este último generalmente se relaciona con el proceso de completar papeles, reuniones con RRHH y completar las tareas administrativas iniciales. La inducción debería verse más como un proceso comprensivo y a largo plazo que puede ocupar meses o a veces más, en vez de ser un objetivo a completarse por única vez.

Debajo analizamos 5 factores claves para tener en cuenta a la hora de diseñar experiencias de inducción para tus nuevos empleados:

Comienza antes del principio

Sí, leiste bien. Cuando diseñas experiencias de inducción, considera implementar elementos que puedan usar incluso antes de poner pie el primer día del trabajo. Esto puede ser el envío de algún paquete (por correo postal o email) que contenga información básica de la compañía, algunos hechos interesantes sobre la cultura organizacional, y otros tipos de informaciones que puedan serles de utilidad en su primer día. Al hacer esto ayudarás también a mantener su entusiasmo por el trabajo en alto, después de todo puede haber una brecha entre el día que se acepta la oferta de trabajo y el primer día laboral, y si puedes usar ese tiempo para ir incorporando a tu nuevo personal, su aterrizaje el primer día será mucho más amigable.

Enfócate en el resultado

Uno de los aspectos más importantes de un programa de inducción contundente, es que debe tener un propósito establecido. Enseñarles a tus empleados cómo utilizar los softwares y sistemas de la compañía es parte del proceso de capacitación, y en muchas empresas tener una visión amplia de todo lo que sucede es importante. Pero también querrás resaltar los aspectos más fundamentales del nuevo rol. Si hay determinadas tareas que el empleado debe poder manejar al finalizar la inducción, asegúrate que tu experiencia esté diseñada apropiadamente y que enseñe explícitamente esas habilidades.

Una manera de lograr esto de forma eficiente podría ser establecer marcas de objetivos a los 30, 60 y 90 días de contratación de un nuevo empleado y examinar qué tareas claves deben poder completar al terminar cada uno de estos hitos. Por ejemplo, si al finalizar el primer mes, deberían poder hablar con clientes sobre el estatus de la cuenta y balances, crea algunas simulaciones de capacitaciones, ya sea de forma digital o con un guión en vivo. Hazlos practicar realizando las preguntas correctas, acceder a la información apropiada en el sistema y poder obtenerla y compilarla de manera clara. Después de todo, la práctica hace al experto.

Hazlo flexible

También es muy importante hacer que la experiencia de inducción de tu empresa sea flexible, interactiva e impactante. En el mundo digital de hoy la mayoría de tus empleados tienen algún aparato tecnológico como smartphone, tablet, etc. por eso considera hacer tus capacitaciones accesibles en cualquier lugar y en cualquier momento. Puede ser muy dificultoso completar sesiones de capacitaciones si el usuario además está aprendiendo su nuevo rol los primeros días, por eso, al crear un ambiente flexible de aprendizaje, tus usuarios podrán maximizar su tiempo y aumentar su productividad.

Adicionalmente, al crear una experiencia impactante e interactiva, es más probable que tu nuevo empleado retenga mejor la información que le presentas. Trabajar con una simulación o un conjunto de problemas le dará más retención a largo plazo que simplemente mostrarle unas slides o mirar un video.

Trabaja en formar buenos hábitos

Ahora es el momento de hacer que tus empleados formen buenos hábitos. Si hay métodos específicos para que resuelvan ciertos conflictos o temas laborales, el periodo de inducción es el momento ideal para aprender esto. Al diseñar experiencias de inducción, considera diferentes escenarios que tus empleados puedan llegar a transitar y cómo te gustaría que los manejen. Crea actividades que refuercen esos comportamientos que quieres que tengan. Por ejemplo, si tu empleado se dedicará a tener contacto con los clientes, trabaja en algunos escenarios donde necesite lidiar con situaciones complejas de clientes. Este es un buen momento para que entiendan hasta donde llegan sus decisiones y donde tiene que acudir a un superior, y con qué tipo de recursos cuenta la organización para resolver estos conflictos. Claro que algunos de los problemas pueden cambiar en cada situación, pero si el empleado sabe por adelantado que puede ofrecer un 10% de descuento a un cliente insatisfecho, o que deben elevar determinada situación inmediatamente, ayudará a crear una transición suave y darle soporte a tu personal mientras atraviesa sus tareas diarias.

Recolecta feedbacks

Finalmente, en la última instancia del proceso de inducción, solicita un feedback honesto de tus nuevos empleados. Si sienten que faltó algo, o que hubo demasiado énfasis en determinado tema, es información que te será de utilidad para continuar mejorando tu experiencia de inducción y procesos.

Si tienes alguna pregunta o inquietud al respecto, contáctanos aquí, o deja tu comentario debajo. 

 
 
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